AGUJAS INTRADÉRMICAS


Las agujas intradérmicas es un método de colocación de minúsculas agujas por debajo de la piel; es una técnica muy extendida en China, ya que por su sencillez se lo puede aplicar uno mismo o a nivel familiar.

 

Cuando se finaliza una terapia de quiromasaje, si se localizan puntos de dolor que, tras el masaje, no han acabado de desaparecer y no se pueden tratar más porque podríamos llegar a sobreactivar la zona, debido a la excesiva manipulación, se puede usar esta técnica; para ello se buscan los puntos concretos de dolor por presión, se desinfecta la zona con alcohol y se coloca la aguja intradérmica, el sistema es totalmente higiénico, las agujas vienen esterilizadas, son de acero quirúrgico y de un solo uso.

 

Una vez colocada la aguja, se procede a tapar con un esparadrapo y se mantendrá allí la aguja entre 7 y 10 días.

 

La función de las agujas es la de provocar una pequeña lesión que el cuerpo quiere curar, para ello aporta sangre a la zona, por lo tanto la oxigena, también produce cortisona para reducir la inflamación y endorfinas para aliviar el dolor. Lo que hacemos con la aguja es utilizar los propios recursos del cuerpo para que sane esa contractura que por mediación del masaje no hemos podido desmontar.

 

Están especialmente indicadas para dolores musculares agudos que estén muy localizados.

 

La colocación de las agujas requiere muy pocos minutos y son indoloras.