REIKI


Reiki es una técnica de transferencia de energía curativa por imposición de manos. La palabra Reiki es japonesa y significa: REI “universal, sin límites”, y KI “energía vital”. Actualmente, se está utilizando esa palabra para identificar el Sistema Usui de Curación Natural (Usui Shiki Ryoho), nombre dado en homenaje a su descubridor, el doctor Mikao Usui.

 

Tanto la palabra como la técnica son de origen japonés, pero la práctica de transferencia de energía para la sanación, viene de tiempos muy remotos. Ésta es la energía de la cual han hablado muchas culturas y religiones, con nombres como Prana, para los hindúes, Mana para los Kaunas, Ruach para los hebreos, Baraca para los sufís, Ka para los egipcios, energía bioplásmica para los investigadores rusos, el Qi para los chinos y el Espíritu Santo para los cristianos.

 

Todos venimos, o nacemos con la energía Reiki, y aunque no se requiera ninguna condición especial, Reiki no puede ser aprendido por libros, folletos, o vídeos, ese “poder” se activa mediante iniciaciones o alineaciones, que es precisamente eso, lo que diferencia al Reiki de otras técnicas de sanación.

 

Al poner las manos sobre otros para la sanación, transferimos energía magnética de nuestro propio cuerpo; pero al ser iniciados en Reiki, lo que transmitimos es la Energía Vital Universal, pues lo que se consigue con las iniciaciones es “saber” canalizar esta energía; el terapeuta no se fatiga al dar un tratamiento, además una parte de esta energía siempre queda en el cuerpo del terapeuta, ya que Reiki energiza y no desgasta al practicante, pues la técnica no utiliza el Qi del practicante y sí la Energía Vital Universal. Lo que sí requiere el Reiki por parte del terapeuta es una concentración total para visualizar y aplicar la energía.

 

Todos recordamos como en nuestra infancia cuando nos hacíamos daño, o nos sentíamos mal, nos gustaba que nuestra mamá nos acariciara o apoyara sus manos en nosotros, porque el tacto humano transmite calor, consuelo, amor y poder curativo.

 

Reiki no es un nuevo tipo de religión, ni obedece a postulados de religión alguna, ni te obliga a llevar un tipo de vida diferente. Esta fuerza o energía vital es la fuente de la misma vida y muy anterior, como realidad y como concepto, a cualquier sistema religioso o filosófico.

 

Cómo funciona Reiki

La energía es energía, ni es buena ni es mala, sólo existe energía bien o mal dirigida. En una persona sana, la energía atraviesa libremente por el cuerpo físico, fluyendo por los meridianos energéticos y chakras. También rodea el campo energético al que denominamos aura.

 

Esa fuerza energética nutre nuestros órganos y células, y regula las funciones vitales; cuando se bloquea esa energía y se interrumpe su circulación, se produce una disfunción en los órganos y tejidos de nuestro cuerpo. Los excesos físicos, emocionales, mentales y espirituales liberan energía y esas liberaciones generan en ocasiones “nudos energéticos” o bloqueos energéticos, que interrumpen o impiden el flujo normal de la energía vital por nuestro organismo.

Cuando hacemos uso de la energía Reiki estamos aplicando energía-luz, tratando de recuperar y mantener la salud física, mental, emocional y espiritual; es un método natural de equilibrar, restaurar, perfeccionar y sanar los cuerpos, creándole un estado de armonía al ser.

 

Las manos emiten vibraciones que disuelven los nudos perjudiciales; de este modo, llegamos a intervenir efectivamente en la materia, en otros campos de energía y en la conciencia, lo que conduce a un estado natural de bienestar, plenitud, armonía y equilibrio.

 

Reiki en un método positivo sin excepción, y no perjudica a nadie, sea cual sea su estado o circunstancia; es válido para usarlo con cualquiera, por muy joven, mayor o frágil que sea. Los ancianos, los bebés y los niños responden muy bien al tratamiento Reiki, lo mismo que los animales y las plantas. Con Reiki no se puede hacer daño.

 

La energía no es manipulativa; el practicante coloca simplemente las manos y la energía fluye intensamente hacia quien la recibe, transmitiéndose a través de la ropa, escayola, e incluso a distancia.

 

Esta técnica no queda obsoleta, sigue siendo la misma desde hace millares de años; con Reiki se alivian dolores físicos, se detienen hemorragias, se acelera el proceso de curación de cualquier enfermedad, relaja a la persona receptora y equilibra sus chakras y su energía áurea. La respiración se vuelve más lenta durante la sesión, la tensión sanguínea disminuye y las emociones se sosiegan; todo lo demás depende de la divinidad o fuente de la energía, y no es predecible.

Reiki es Energía Vital Universal, o sea energía del amor. Se ofrece y si es aceptada hará solamente bien, aunque a veces nosotros no seamos conscientes del plano en que está trabajando.

 

Con muchos otros sistemas de sanación, el terapeuta tiene que protegerse de la  “energía negativa” del paciente al que está tratando; con Reiki no se corre este riesgo, ya que al estar la energía fluyendo fuertemente en una sola dirección, o sea hacia el paciente, éste no nos puede transmitir nada, así como el practicante de Reiki tampoco transmitirá nada de su propia energía vital. Con Reiki no se intenta disipar la “energía negativa”, sino que se eleva la vibración energética del paciente, ya que se sintoniza ésta con la vibración de la Energía Vital Universal.

 

El desarrollo de una sesión de reiki

El paciente se tumbará en la camilla vestido, pero libre de cualquier cosa metálica que no sea oro. El terapeuta procederá a lavarse las manos y  a conectar con sus guías y con los guías del paciente para pedir ayuda y que todo se desarrolle de la mejor manera posible, acto seguido le preguntará al paciente si quiere recibir tratamiento Reiki, ya que para que el Reiki sea efectivo el paciente tiene que estar convencido de que desea tratarse y restablecerse; si la respuesta es afirmativa empezará la sesión, el terapeuta procederá a aplicarle energía en los 7 chakras principales y en algunos de los menores con las manos cóncavas y a unos centímetros de distancia; en algunos puntos sí que se apoyarán las manos en el cuerpo del paciente porque resulta muy agradable para el mismo. La mayor parte del trabajo se realizará con el paciente en decúbito supino (boca arriba) y para finalizar se le pedirá que se vuelva y se aplicará un poco más de energía en la zona de la espalda; terminado el trabajo de Reiki incorporaremos un movimiento de terapia de polaridad para equilibrar toda la columna vertebral.

 

 

 

 

Los efectos del Reiki

Reiki ayuda al cuerpo en su habilidad natural de curarse. Le proporciona vitalidad y restablece el equilibrio espiritual y energético a todos los niveles, es un método que proporciona equilibrio a la totalidad del ser, la enfermedad es un síntoma visible de un sistema desequilibrado, y quedará sanada a partir del momento en que se alcance un estado de armonía.

 

 

Al recibir los primeros tratamientos de Reiki, en una enfermedad física, en ocasiones se puede sentir un empeoramiento temporal de los síntomas, o sufrir una crisis curativa, eso es debido a la acción de la energía, que con su vibración más intensificada está deshaciendo los nódulos o bloqueos de la enfermedad. Suele ser más frecuente en casos agudos, debido a la aceleración de la energía sanadora, y puede tener lugar durante dos días después del primer tratamiento. Lo que está ocurriendo, es que el cuerpo está empezando a desintoxicarse, a eliminar la enfermedad en sí; esto se reflejará en un aumento de la función renal, o intestinal, además de algunos síntomas de la enfermedad como tos, ganas de llorar, cansancio, sudación excesiva, en definitiva todo lo que tenga que ver con eliminar. Debe entenderse como un medio valioso de recuperar la salud, como manifestaciones de los mecanismos naturales de limpieza del organismo. Los síntomas son una buena señal de la efectividad del tratamiento y no hay que preocuparse. Por eso se recomienda hacer muy seguidas las primeras sesiones, para paliar esos efectos secundarios y que el paciente los tolere mejor.

 

 

En una enfermedad crónica, Reiki generalmente trae beneficios notables inmediatamente. Al continuar los tratamientos el paciente nota una mejoría progresiva, y si va a sufrir una crisis curativa, será después de varias semanas y es porque, parece ser, que las últimas toxinas o vestigios del problema son los más difíciles de eliminar.

 

 

En las enfermedades psicológicas, se nota mucho antes la acción benefactora del Reiki, ya que al producir el tratamiento una gran relajación y calma, ayuda al paciente a concentrarse en la razón del problema que sufre, y los bloqueos energéticos se disuelven más rápidamente.

 

 

Es importante comprender que la curación es un proceso mutuo. Nadie puede ser curado de algo de lo que no está dispuesto a liberarse. El terapeuta es responsable de canalizar la energía, pero finalmente, es el paciente quien decide  (en general de manera inconsciente) el modo en qué se utilizará esta energía curativa y si la curación tendrá realmente lugar o no.

 

Cuando la energía está fluyendo al interior del paciente, éste puede notar un calor en la zona donde se le ponen las manos, frescor o simplemente una gran relajación  y descanso, incluso puede llegar a dormirse, también puede ser que no note nada, pero esto no es prueba de que la energía no funcione, eso se debe a la sensibilidad de la persona; la energía fluye de las manos del terapeuta hacia donde más lo necesita el paciente.

 

El Reiki con otros tratamientos

El Reiki es compatible y complementario con cualquier otro tratamiento. Como complemento de la medicina tradicional, puede acelerar el proceso de curación, por lo que es preciso que el paciente se mantenga en contacto con el médico, por si hicieran falta cambios o reducciones de los medicamentos.

 

 

La medicina es la ciencia indicada para emitir diagnósticos, en consecuencia, el paciente debe seguir siempre los consejos de su médico.

 

La terapia energética o vibratoria no sustituye a la medicina convencional, igual que la medicina convencional no sustituye a la terapia energética, cada una actúa en campos diferentes del mismo ser humano. Ambas coexisten y se complementan en el hecho de mejorar las condiciones de vida en el Universo.

 

Las teorías energéticas o vibratorias están conquistando su espacio entre la clase médica, a pesar de que todavía no estén vinculadas, oficialmente, con la medicina tradicional.

 

A medida que la ciencia progresa con relación al conocimiento y funcionamiento de nuestro cuerpo físico, más necesario se hace replantearse el ver al ser humano como un todo.

 

Contraindicaciones

EL Reiki es siempre positivo y no existen efectos secundarios negativos. Pero como es tan potente, es necesario tener en cuenta algunos casos en los que no se debe usar.

 

 

El primero en durante una intervención quirúrgica, debido al efecto que puede tener al acortar el tiempo de la anestesia, sin embargo, tanto antes como después de la operación, Reiki es muy indicado y beneficioso.

 

 

Tampoco se debe de aplicar Reiki en casos de fractura de huesos  directamente sobre la herida o traumatismo. Una vez enyesada la extremidad y colocado el hueso en su sitio, puede ya aplicarse Reiki, el cual ayudará a que la recuperación sea más rápida.

 

 

En el caso de amputación tampoco debe aplicarse Reiki directamente encima de la lesión, puesto que Reiki cauteriza rápidamente las heridas, cortando las hemorragias; no estará indicado hasta después de la operación de sutura ya que al cauterizar tan rápido los tejidos, hace imposible la recuperación del miembro amputado.