MÉTODO TOMATIS


Es una terapia basada en las teorías del doctor Alfred Tomatis.

 

“Poniendo el oído al servicio de la escucha absoluta.”

 

La escucha evolutiva actúa sobre el sistema límbico, parte media del cerebro, al que el sistema auditivo está conectado. Esta parte es, entre otras cosas, responsable de los mecanismos de la emoción, la memoria y el aprendizaje. Por otro lado, por su acción sobre el sistema límbico y el córtex prefrontal, la terapia va a intervenir en la regulación de los trastornos de la emoción en relación con la depresión, la ansiedad y el estrés.

 

Nos proporciona la capacidad de salir de estos bloqueos y resolver los traumas, facilitándonos la comunicación entre nuestro mundo interior y el exterior, ayudándonos a comprender y a desarrollar nuestras capacidades máximas y nuestro camino de vida.

 

La terapia de la escucha activa incide directamente sobre la plasticidad de los circuitos nerviosos implicados en el desciframiento y el análisis de los sonidos, pero también en la motricidad, el equilibrio y la coordinación, dando seguridad y estabilidad, tanto físico como emocional. En los niños ayuda a desarrollar estrategias de compensación frente a los trastornos de aprendizaje, a gestionarlos y superarlos eficazmente.

 

Podríamos resumirlo todo diciendo que la escucha evolutiva hace una valoración y una corrección por medio de una estimulación neurofisiológica del oído y del análisis del oído.

 

Indicaciones terapéuticas para los niños:

  •  Mejora la atención y la concentración, especialmente con niños diagnosticados con TDAH, autismo, dislexia, trastornos del lenguaje, disfonía psicogénica, hipoacusia, disgrafía, disortografía…
  • Acrecenta el rendimiento académico al mejorar los trastornos de lectura, al estimular la memoria, la comprensión, resuelve los problemas de expresión y comunicación, y aumenta la creatividad.
  • Tiene muy buenos resultados en otitis recurrentes.
  • Resolución de traumas tempranos como: la ansiedad en el vientre materno a causa de una madre estresada o con problemas; en los partos complicados…
  • En los conflictos que ocurren durante la pubertad del niño también es aconsejable aplicar este método, tanto a los padres como a los niños, sobre todo para mejorar la comunicación entre ambos cuando esta es inexistente.

 

 

 

 

Escucha evolutiva para adultos:

 

  • Este método te puede ayudar en los trastornos de memoria, de concentración y de rendimiento a nivel mental.
  • También restablece la capacidad de gestionar el estrés y la ansiedad.
  • Cuando una persona tiene dificultad en el habla, tiene trastornos de equilibrio y malas posturas, esta terapia puede ser de gran ayuda.
  •  Mejora mucho la voz y la fonación, y se consigue un mejor sentido del ritmo, te prepara también para el aprendizaje de nuevos idiomas y es una aliada perfecta para los músicos.
  •  A nivel emocional puede ayudarte a desbloquear y sanar los conflictos y traumas que te han llevado al bloqueo de la escucha, esto puede ocurrir cuando de pequeños nos gritaron, nos dijeron palabras ofensivas, nos machacaron a nivel verbal, y a causa de ello nos cerramos al mundo exterior y nos sentimos amenazados ante agresiones que nuestro oído errado malinterpreta.

 

 

 

 

Es decir, que, estimulando la escucha activa, se favorece la maduración física, la comunicación y el desarrollo emocional, por lo tanto, estimula al ser humano en su totalidad.

 

Para que el cerebro pueda asimilar bien los cambios e integrar los sonidos que hasta ahora distorsiona, el tratamiento debe desarrollarse de la siguiente manera: empezaremos con un estudio audio-psico-fonológico que se basa en el test de la escucha, para poder elaborar un diagnóstico concreto y poder así realizar el protocolo en las sesiones de escucha. En este protocolo concreto, se puede utilizar la voz de la madre en el caso de los niños, cantos gregorianos, música de Mozart, incluso la voz de la propia persona, que a través de la máquina creada por el doctor Tomatis, “obliga” al cerebro a escuchar aquellos sonidos que hemos dejado de percibir. Las sesiones de escucha serán durante dos semanas seguidas, de una hora y media de duración cada día, luego se descansará durante dos meses, para volver a repetir las diez sesiones, de esta manera se garantizan los buenos resultados y fijar la apertura de la escucha.