TALLER DE RESPIRACIÓN INTEGRATIVA


Desde pequeños nos enseñan a cortar el llanto antes de poder integrar la emoción. El cuerpo es sabio y no necesita guía. Los bebés cuando lloran por una emoción que les ha hecho daño, su cuerpo responde de una manera muy concreta, mezclan el llanto con una respiración rápida dándole más importancia a la inspiración, eso lo hace el diafragma para poder desgastar y luego integrar esa emoción, cuando el cuerpo considera que este dolor ya está integrado, termina el llanto con una larga inspiración convertida en suspiro, es justo en ese momento que la emoción queda liberada y fuera del cuerpo.

 

Los mayores cuando vemos u oímos a un bebé o a un niño llorar de esta manera, se nos parte el alma y la tendencia es la de consolar y cortar ese llanto, con lo que la emoción no queda ni desgastada ni integrada, dejando una contracción muscular en cualquier parte del cuerpo, y no sólo eso, si no que esta personita va a perder la facultad de poder gestionar las emociones.

 

La respiración, es el primer acto que realizamos al nacer. Nos conecta con la vida, con la fuerza, con la potencia,  y dependiendo de cómo sea esta respiración así seremos y actuaremos en el día a día.

 

No se puede vivir sin respirar, por eso cuando la respiración es superficial, cuando apenas se mueve la caja torácica, pasamos por encima de la vida, de los sentimientos y de las emociones. Cuando la respiración es completa, inunda nuestro cuerpo de oxigeno, de vida, sentimos profundamente y conectamos con nuestro interior, nos conocemos y reconocemos nuestro camino.

 

En este taller lo que aprenderemos, o mejor dicho reaprenderemos es a liberar estas emociones enquistadas que nos bloquean el diafragma y no nos permiten vivir la vida con intensidad. Cuando el diafragma está bloqueado por acumulación de emociones enquistadas, se cierra y pierde movilidad y no permite las respiraciones profundas, por lo tanto pasamos por la vida sin respirar y sin vivir. Sí, digo sin vivir porque cuando no respiramos no sentimos, es una táctica que ha ingeniado el cuerpo para dejar de sentir.

 

Los mensajes son claros: “no llores, no pasa nada, deja de llorar”, cuando lo correcto sería: “sí llora, es algo que te duele, siéntelo, desgástalo, intégralo, llora todo lo que necesites para poder hacer eso”. Esto es lo mejor que te puede decir una persona si quiere ayudarte de verdad. Pero como no nos gusta ver sufrir a alguien, por nuestro bienestar, en lugar de acompañar, lo que hacemos es cortar. En este taller recuperaremos esta habilidad, es un taller completamente práctico donde haremos un trabajo diafragmático para poder darle espacio y que tenga movilidad para luego poder utilizar la respiración para liberar, desgastar e integrar las emociones.

 

Realmente no hace falta saber que emociones estamos liberando, de verdad, no importa, lo realmente interesante es que se sueltan, se liberan, se desgastan y se integran, y todo este trabajo hace que el diafragma quede libre y pueda volver a respirar con amplitud, tomando la vida, sintiendo y experimentando la ilusión de vivir con intensidad.

 

Todo este trabajo lo haremos dividiendo el taller en dos partes, la primera parte la llevará Montse Espert con Movimiento Integral haciendo un trabajo profundo de diafragma con ejercicios respiratorios trabajando los músculos de la respiración, deshaciendo las tensiones que pudieran haber y liberando el movimiento respiratorio.

 

La libertad comienza en nosotros mismos, dando libertad al cuerpo para que sea él mismo quien nos libere de miedos y ataduras y recupere nuestro propio potencial, nuestra fuerza y nos ayude a decidir nuestro destino.

 

La segunda parte la dirigirá Sandra Gómez guiando a las personas en el proceso respiratorio, haciendo que entren dentro de la respiración integrativa para poder desgastar e integrar esas emociones que hacen tanto daño al cuerpo, luego mente, luego vida. Es un proceso intenso donde pueden despertarse memorias antiguas que han quedado enterradas, estas pueden ser conscientes o no, eso da igual, no importa, lo interesante de este trabajo es que se van a liberar, quizás no todas claro está, pero ya habrás aprendido a usar la respiración a tu favor y utilizarla cuando te haga falta.

 

El taller tiene una duración de 3 horas, de las cuales la primera parte está dedicada al Movimiento Integral con una duración de hora y media, y la segunda parte a la respiración integrativa.