PIEL DE SEDA CON POLVO DE PERLAS

Los beneficios del polvo de perla fueron descubiertos 4.000 años atrás por los antiguos emperadores chinos, quienes desde entonces hicieron de este hallazgo el secreto que guardaba sus bellos rostros. Fue este misterio lo que motivó a un grupo de científicos a estudiar los efectos y propiedades del polvo de perla extraído de las perlas marinas y llegar a la conclusión de que el polvo proveniente de las perlas marinas posee una composición única de sustancias naturales y minerales que contribuyen a los maravillosos efectos curativos y embellecedores de la piel. El polvo contiene más de 20 aminoácidos, yodo, calcio y vitaminas. Por su composición a base de aminoácidos, es muy similar a la piel, lo que significa que son capaces de potenciar la regeneración celular que con el paso del tiempo y los cambios hormonales se va ralentizando poco a poco, esto es muy importante para las pieles maduras en que la flacidez, la pérdida de densidad y la sequedad van haciendo mella. Además las perlas protegen y aumentan la resistencia de la piel frente a las agresiones externas. Las propiedades que tiene el polvo de perlas son numerosas, entre ellas podemos destacar que borra todo tipo de manchas y pecas, que elimina los granitos y el acné, estimula la regeneración celular, sana heridas y quemaduras, aumenta la elasticidad e hidrata y repara la piel.

 

El protocolo a seguir en el tratamiento de polvo de perla sería: en primer lugar haremos una exfoliación completa con las sales exfoliantes con polvo de perla, que además del polvo de perla llevan aceite de cereza y aceite de almendras. Las sales de baño Epsom, ricas en magnesio unidas al polvo de perla “rico en calcio, nácar natural y minerales”, aportan suavidad y claridad a la piel, preparándola para una excelente regeneración.  Sin retirar el exfoliante aplicaremos la mascarilla con polvo de perla por todo el cuerpo: la mascarilla es un excelente preparado que  además del polvo de perla contiene aceite de cerezas, aceite de almendras dulces y aloe vera. Proporciona nutrición, hidratación y da a la piel un aspecto suave gracias a los activos que contiene, aminoácidos, microelementos y calcio activo entre otros. Además posee propiedades blanqueadoras y estimulantes de la circulación. El aceite de cereza es uno de los más ricos en  ácidos grasos esenciales, en nutrientes primordiales en procesos bioquímicos relacionados con la regeneración de tejidos y síntesis de nuevas células. De ahí sus propiedades cicatrizantes, mineralizantes, desintoxicantes y antiinflamatorias que  proporcionan a la piel suavidad y tersura. Cubriremos la mascarilla con un film y la dejaremos en exposición unos 20 minutos, luego la  retiraremos con una buena ducha y terminaremos con un buen masaje con el serum corporal con polvo de perla, que lleva: polvo puro de perla, aceite de cereza, aceite de almendras dulces, aceite de jojoba, aceite de hipérico y aloe vera. Nutre e hidrata en profundidad previniendo la sequedad y descamación de la piel. Regenera la piel actuando sobre las irritaciones e imperfecciones dejándola fina, sedosa y aterciopelada.