Rompiendo normas

Es difícil salirse de lo establecido, es difícil romper las normas y ser diferente. Nos han enseñado desde pequeños a cumplir unas reglas, aun siendo estas contrarias a nuestra naturaleza, consiguiendo de esta manera la desconexión con nuestra esencia y llegando a la infelicidad.

 

Desde pequeños nos han dicho lo que podemos y lo que no podemos hacer, cómo nos tenemos que comportar en público, estudiar, no correr, no gritar, no jugar, no hablar… ¿Cuántas veces hemos oído aquello de: “Dale un beso a la abuela; deja de jugar y ponte a estudiar; los niños no hablan ni interrumpen en las conversaciones de los mayores, sólo escuchan; cómetelo todo, etc…”? Cuando cada una de estas frases lo que hace es anular la esencia del niño, por ejemplo, “el dale un beso a la abuela”. ¿Qué puede entender el niño indirectamente si en realidad no quiere? Pues que sencillamente no es dueño de su cuerpo, se le obliga hacer algo que no desea, de modo no explícito se le enseña a mentir, ya que hace un gesto de amor cuando no le apetece, tiene que hacer algo para agradar a los demás, por lo tanto significa que los demás son más importantes que él y él está en último lugar. El “deja de jugar y ponte a estudiar”, también es un mensaje incongruente. Está comprobado que el mejor aprendizaje se realiza cuando el cerebro está emocionado, entusiasmado por lo que está haciendo y eso sólo se consigue cuando se hace algo que gusta, si un niño no quiere estudiar es quizás porque el método no es el adecuado y por muchas horas que esta personita se pase delante del libro, no conseguirá asimilar lo que lea, con suerte conseguirá memorizar un contenido para rellenar un examen y aprobar, pero luego olvidará todo aquello memorizado, y yo me pregunto: ¿tanto tiempo invertido en memorizar algo para luego olvidarlo y que no sirva para nada merece la pena? No lo creo, la verdad, pero, claro, como mamá o papá: ¿que derecho tienes para decidir lo que tu hijo tiene que estudiar o no? Es la sociedad quien marca el currículo de lo que debe saber un niño, por lo tanto, pones por delante lo que dicen los demás, a las necesidades de tu hijo. Y ahí volvemos a lo mismo, a no salirse de las normas. Sobre la frase de “los niños no hablan en las conversaciones de los mayores, sólo escuchan”, ¿qué puede sentir un niño cuando se le dice eso? Pues que no tiene valor lo que pueda opinar, que no se le tiene en cuenta, que su opinión no es importante y eso se traduce en una baja autoestima, en un no reconocimiento como persona y en que los demás son más importantes que él. El “cómetelo todo” es una frase que también les hace sentir que no son dueños de su cuerpo y no estoy diciendo que seamos permisivos a la hora de alimentar a nuestros hijos y que sólo les demos cosas que les gusten, está claro que hay que comer de todo, pero también es cierto que no todo sienta bien a todo el mundo, que igual se ha comido demasiado en la anterior comida y es posible que el niño no tenga hambre, hay que tener muchas cosas en cuenta y valorarlo todo antes de obligar a comer por que sí.

 

¿Cuántas frases de estas hemos oído de pequeños? ¿Cuántas frases de estas hemos dicho a nuestros hijos? Unas cuantas, sí. Al igual que a nosotros nos las han dicho, a nuestros padres también. Repetimos los mismos patrones, aquello que nos han enseñado y que hemos adquirido por los ejemplos mostrados. Salir de ahí es complicado, pero no imposible cuando le ponemos conciencia; debemos encontrar la manera de poder romper con eso, ya no sólo por nosotros, si no por todos en general. Vivimos en una sociedad de autómatas y aquí ya no sólo entran los patrones adquiridos dentro de la familia, si no el inconsciente colectivo al que todos estamos enganchados y del cual recogemos la información de lo que podemos hacer o no, anulándonos como personas, repitiendo lo que hacen todos, y ¡ojo!, no te salgas de las normas porque encima te miran mal, eres el raro.

 

Lo realmente asombroso es que la mayoría no estamos de acuerdo en cómo funciona todo, no estamos alineados con las normas que nos obligan a acatar, pero, a la hora de la verdad, somos incapaces de hacer las cosas de diferente manera. No tenemos el suficiente valor de salirnos de la zona de confort, no tenemos el coraje de decir: “basta, hasta aquí hemos llegado”. No somos capaces de romper con todo y hacer lo que realmente deseamos.

 

Sí hay algo que nos está enseñando esta crisis económica por la que estamos pasando, es a sacar la creatividad que llevamos dentro. Hay muchas personas que se han quedado en el paro y no tienen trabajo, pero para poder sacar a su familia hacia adelante, hacen aquello que mejor se les da. Hacen de su hobby la manera de ganarse la vida, porque es lo único que tienen, por que es aquello que saben hacer bien, y no estar encerrados montando piezas en una nave industrial o pasando datos a un ordenador metidos en una oficina.

 

A veces las circunstancias nos obligan a sacar todo nuestro potencial, pero no siempre es así, y nos pasamos horas y horas encerrados en el lugar de trabajo haciendo cosas que no nos gustan, amargados, angustiados, viendo la vida pasar sin disfrutarla ni vivirla. Y la decisión es sólo nuestra, nosotros tenemos el poder de decidir aquello que queremos hacer, pero no nos damos cuenta. Si realmente pudiésemos ver aunque sólo fuese un atisbo del potencial que tenemos, la vida, la sociedad, el mundo sería completamente distinto, no nos dejaríamos manipular en esta sociedad basada en el miedo, sino que lucharíamos e iríamos a buscar aquello que nos hace felices, aquello por lo que realmente hemos venido, nos daríamos permiso para hacer aquellas cosas que nos gustan, protegeríamos a nuestros hijos y atenderíamos más sus necesidades, más que a las de la sociedad, que sólo quiere “robots” no pensantes y llenos de miedos. Estaríamos llenos de color, de vida, de pasión, de energía, de ilusiones, de amor por todo y por todos, estaríamos realmente vivos.

 

Sandra Gómez.


Si quieres compartir tus comentarios o tus experiencias, puedes aprovechar este espacio para ello. Si tienes alguna duda con el artículo o necesitas ampliar la información, en cuanto me sea posible te responderé.

Escribir comentario

Comentarios: 0